sábado, 18 de marzo de 2017

DIA 3. ULTIMOS PASEOS POR OPORTO

9 de Mayo de 2016 


Después de un buen desayuno en el hotel, esta vez incluíamos unos scramble eggs en nuestra dieta, nos ponemos en marcha.

No nos quedaban muchas cosas pendientes por ver en Oporto, pero sí una de las más importantes, la Sé do Porto

Con un día feucho salimos dirección a la Sé. Entrar en la catedral es gratuito, pero sí que hay que pagar para entrar en el Claustro y en la Casa do Cabildo (3 eur/pax). El claustro para nuestro parecer, es imprescindible verlo, porque es diferente a todos los que hemos visto hasta el momento, sus paredes están decoradas con los típicos azulejos que decoran toda la ciudad. 



Después nos fuimos para el Mercado de Bolhao, que bueno, no es que sea gran cosa, un mercado con sus paradas de fruta, verdura, carne, souvenirs... Y muy dejado. Mientras estábamos en el mercado, nos empezó a llover, y la verdad, no era un sitio para resguardarse demasiado, porque hay zonas abiertas, y mojarte, te mojabas igual.



Así que antes de que nos pillase más la lluvia, salimos camino a la Librería Lello. Hoy casi todo lo que teníamos pendiente de ver eran en lugares cerrados, por si el tiempo nos fallaba, y realmente hicimos bien. 

Mientras esperábamos para comprar los tickets de la librería (hay que pagar una entrada de 3eur, pero si después compras algún libro te los descuentan) un chico de allí nos avisaba a todos que estaban haciendo algún trabajo de restauración dentro de la librería, y que no afectaba a la visita, simplemente en una ventana que habían puesto un panel. En fin, nuestra sorpresa fue cuando entramos y la librería estaba repleta de andamios... Tenemos que decir que no nos llevamos un recuerdo de su mejor imagen, pero igualmente estuvo bien entrar a verla.

Bajamos de nuevo por Ria das Flores, para llegar a la Iglesia de San Francisco (4 eur./pax). La iglesia se caracteriza por la cantidad de polvo de oro en su decoración, y porque en la planta de abajo están las catacumbas, que también se pueden visitar. 


Acabamos nuestra escapada por Oporto, picando algo en Mercearia das Flores, en la misma Rua das Flores, totalmente recomendable para comer alguna cosa rápida y rica de productos de la zona y biológicos. 

Obrigada Porto!

domingo, 12 de febrero de 2017

DIA 2. VILA NOVA DE GAIA, RIBEIRA Y PALACIO DE CRISTAL

8 de Mayo de 2016

Teníamos el desayuno incluido en la Guesthouse, y la verdad que estaba muy bien, había de todo.

Se había pasado la noche lloviendo, y aun mientras estábamos desayunando llovía, pero para sorpresa nuestra cuando decidimos salir del hotel había parado. Fantástico!! A ver cuanto nos duraba, porque el cielo estaba bien cubierto de nubes...

Tuvimos que planificar un poco el día condicionados por la lluvia, porque seguramente llovería. La mejor opción era combinar paseos por Oporto con alguna visita, por ejemplo a alguna iglesia, o al Palacio de la Bolsa, y así poder ir resguardarnos de la lluvia, y no acabar empapados como el día anterior. Aunque si veíamos que no llovía, aprovecharíamos para pasear por las calles de Oporto.

Comenzamos nuestro recorrido por la Estación de Sao Bento, con la casualidad que a la vez que entramos nosotros entró también un grupo de asiáticos que ocupaban casi toda la estación. Pues nada, esperamos a que se despeje un poco para contemplar lo bonita que es la estación, conocida por sus azulejos de 1930 en el vestíbulo principal.



Seguimos por la Rua das Flores hasta llegar al Duero, cuando nos empieza a llover, aunque la lluvia que tuvimos durante todo el día fue soportable, intermitente y con poca intensidad, con lo cual nos permitió ver todo lo que teníamos planeado, e improvisando sobre la marcha según el tiempo. 

Cruzamos el puente por la parte baja para llegar hasta Vila Nova de Gaia, la ciudad que hay al otro lado del puente. Las vistas desde el puente y desde Vila Nova de Gaia bien merecen la pena. 





Siguiendo la recomendación del hotel, era más bonito cruzar por debajo, coger el funicular y volver por la parte alta. Y así lo hicimos, pero pagamos la novatada al comprar los tickets del funicular. Vimos que los vendían en la tienda, pero no nos dimos cuenta que había una máquina para comprarlos subiendo la rampa. Nos dimos cuenta porque la chica del hotel nos había dicho que costaba 2,5 eur/viaje, y a nosotros nos habían cobrado 5 eur. La parte buena: que con el ticket que compramos en la tienda nos daban una cata gratuita en la Bodega Quevedo. Pues para allí que vamos, a tomarnos un vinito de Oporto. De hecho, nos vino bien hacer esta parada, porque el rato que estuvimos en la bodega se lo pasó lloviendo.

Una vez catado el vino, nos fuimos de nuevo al funicular, que nos llevo a la parte alta.  




En esta zona está el Monasterio da Serra do Pilar, y la iglesia con el mismo nombre, que se caracteriza por su forma circular. Desde Aquí también se obtienen unas vistas bonitas, del Ponte Luis I, y de la ciudad de Oporto. 



Al cruzar el puente por esta parte, la Sé do Porto queda muy cerca, así que nos acercamos para entrar, pero no pudimos verla por dentro porque cierra a las 12,30h y justo era la hora que llegábamos. No importa, ya volveríamos en otro momento, porque en Oporto está todo muy a mano. 

Quisimos perdernos por las calles de la Ribeira alrededor de la Sé, para encontrarnos con la Iglesia de San Lorenzo.




Volvimos a salir cerca de la estación de Sao Bento, y buscamos un sitio para comer, pero sorprendentemente al ser domingo muchos sitios estaban cerrados, como el café Santiago, donde queríamos tomar una francesinha.

El paseo en busca de restaurante, nos dejó imágenes como esta, de la Igreja do Santo Idelfonso.


Al final, encontramos un sitio en la rua Santa Caterina, donde pude probar la francesinha... Menuda bomba!!

Por la tarde, seguíamos con nuestro planning de seguir aprovechando al máximo los ratos sin lluvia. Lo primero que hicimos es hacer la visita guiada al Palacio de la Bolsa (8 eur./persona). Visita totalmente obligada, que tiene unas salas muy bonitas. 


Curiosamente, el Palacio de la Bolsa era el convento de la Iglesia de San Francisco, a la que está pegada y que también visitaríamos al día siguiente, porque ahora tocaba aprovechar el solecito. 

Y lo mejor que se nos ocurrió para aprovechar el sol, era ir donde muere el río Douro para unirse con el mar. Para llegar hasta este punto, hay que coger el tranvía (tram 1), que nosotros lo cogimos al lado de la Iglesia de San Francisco, y hasta la última parada, no tiene pérdida, porque todo el mundo baja ahí, además de que el chófer te avisa. 

Aquí lluvia no, pero el aire sopla fuerte siempre.... Un poco más y salimos volando... :)



Para volver, optamos por el bus 500 hasta el centro, y nos bajamos cuando vimos la Estacion Sao bento. Repusimos fuerzas con una tarta de limón que nos comimos en un pastelería (el viento nos había dejado agotados... xD) y volvimos a hacer el recorrido que habíamos hecho el día anterior aprovechando que no llovía.

Volvimos a pasar por la Universidad de Oporto, por la Igreja do Carmo, y de nuevo por la Rua Miguel Bombarda, con la intención de llegar hasta los Jardines del Palacio de Cristal.



Con tanto paseo se nos agotó el día. La verdad es al final nos había salido un día redondo, y pudimos disfrutar de muchas de las cosas bonitas de la ciudad, y acabamos rematando el día con una cena en una Taberna en la Rua das Flores: unas copas de vino, y una tabla de queso y jamón en la Taberna do Largo (23 eur).

Y así nos despedimos esa noche de Oporto...




domingo, 20 de noviembre de 2016

DIA 1. BAJO LA LLUVIA DE OPORTO


7 de Mayo de 2016


El vuelo hacia Oporto salía a las 9.55h de Barcelona, con lo que llegaríamos a Oporto sobre las 11h  de allí, ya que hay que tener en cuenta que en Portugal es una hora menos.

Para llegar al centro de la ciudad desde el aeropuerto es muy fácil hacerlo en transporte público. En la misma terminal se puede  coger el metro: linea violeta dirección Estádio do Dragao (aunque no tiene pérdida porque es la única línea que llega al aeropuerto, y es la última parada). 
Para comprar el billete no nos pareció tan fácil, era un poco ambiguo. Decir que se nos escapó el primer tren porque los compramos mal, aquí va la historia: Íbamos súper bien de tiempo, llegamos a las máquinas los primeros, compramos un ticket de 2 viajes (2 títulos), vamos a validar el ticket y... Sorpresa! La pasamos 2 veces y vemos que sigue quedando 1 viagem de saldo. Esto....algo hemos hecho mal.... pues sí, en la máquina pone bien claro 1 carta por pessoa, con lo cual comprar una tarjeta de 2 viajes para dos personas no sirve. El precio del billete hasta la zona de Bolhao o Sao Bento son 2,45 eur. e incluye los 0.60 de la compra de la tarjeta, que es recargable. Nosotros porque nos dimos cuenta que en la máquina, por donde pasamos la targeta ponía 1 viagem y retrocedimos, pero vimos a más gente que hizo lo mismo que nosotros y pasaron (no hay barreras ni al entrar ni al salir).

Para llegar a nuestro hotel, una guesthouse que está en la Rua das flores, al lado de la estación de Sao Bento, tenemos que coger el metro hasta Trindade, que es lo que hace la gran mayoría de los que cogen el metro en el aeropuerto, así que se va apretadito y tarda unos 30-40 minutos, para después hacer trasbordo, en nuestro caso, con la linea amarilla dirección Santo Ovidio hasta Sao Bento.

Con la tontería al final llegamos sobre las 13h a la guesthouse; Flores dos Lóios Boutique Guesthouse pero todavía no tenían nuestra habitación, así que dejamos las maletas y la chica, muy amable, nos indicó en el mapa los sitios que teníamos que visitar, teniendo en cuenta que íbamos a estar 2 noches, y sobretodo nos dió recomendaciones para comer, cenar, tomar algo... algo que se agradece. El hotel/Guesthouse lo recomendamos encarecidamente, ya que está muy bien situado, las habitaciones son amplias y limpias, y teníamos el desayuno incluído, por un precio no muy elevado, nosotros pagamos por las 2 noches 218 eur.

Salimos a la calle y empezaba a llover, poquito, pero ya tuvimos que abrir el paraguas. Bajamos por Rua das Flores hasta la Ribeira, en busca de algún sitio para comer. No nos costó mucho encontrar uno, ya que por la zona de la Ribeira hay bastante oferta, y todos tenían buena pinta. Al final nos metimos en Ora viva, un sitio muy pequeñito y acogedor. Pedimos bacalao para compartir, porque eran unos platos muuuy completos, una botella de vino de la Porto y una tarta de galleta (bolo bolacha) impresionante por 38 eur.

El bacalao estaba ahí, doy fe xD
Volvimos al hotel y descansamos un poco antes de volver a la carga, salimos y seguía lloviendo, vaya día!

Pasamos por la Torre dos Clérigos, la Universidad de Oporto, la Igreja do Carmo, la primera que vemos con los característicos azulejos en su fachada. y Igreja das Carmelitas, separada de la Igreja do Carmo únicamente por una casa de 1 metro de fachada, que en su día separaba a los monjes del Carmo de las monjas carmelitas.


Igreja do Carmo - Igreja das Carmelitas

Fuimos dirección a la calle Miguel Bombarda, conocidas por sus galerías de arte, es una calle sin más, incluso más fea que cualquier otra de Oporto, pero fuimos hasta allí por la recomendación de la chica del hotel, nos comentó que ese mismo día hacían como el inicio de temporada y era un evento que estaba muy bien, porque era como una jornada de puertas abiertas, pero con la lluvia y con los pantalones y zapatos mojados no era plan de entrar a ninguna galería de arte. 

Así que retrocedimos para hacer un alto y meternos en algún bar a tomar algo y resguardarnos de la lluvia, estábamos empapados. 

Después volvimos al hotel, con la esperanza de que al día siguiente nos hiciese mejor día, pero las previsiones no eran muy favorables que digamos... A ver qué tal...

viernes, 13 de mayo de 2016

DIA 3. LAGO DI GARDA: BARDOLINO Y SIRMIONE

10 de Mayo de 2015

Llega la hora de despedirnos de Verona, la verdad que ha sido una ciudad que nos ha gustado mucho para pasar un fin de semana tranquilo, disfrutar de la ciudad a la vez que haces turismo, pero te permite hacerlo de una forma relajada y sin necesidad de agobios para tener que ver muchas cosas. 

Pues bien, salimos a la calle para hacernos las últimas fotos con la Piazza Bra, aprovechamos que es temprano y que no tenemos mucha gente alrededor.  

Y ahora sí, volvemos al aeropuerto con el aerobus, donde teníamos alquilado un coche para llegar al aeropuerto de Milan Malpensa. Y es que, una de los "contras"de Verona, es que no hay vuelos todos los días, y para volver tuvimos que coger el vuelo desde Milan, a unos 200kms de Verona. 

El hecho de coger coche de alquiler y no ir en transporte público (que entiendo que debe de haber, pero la verdad que ni lo miramos) era para poder hacer una parada en el Lago di Garda y visitar las ciudades de Sirmione y Bardolino, que nos habían habladomuy bien.

No entiendo el motivo del por qué no tenemos ni una foto de este día, porque la verdad que Bardolino sí que nos pareció interesante y seguramente Sirmione también, pero solo lo vimos desde lejos. 

La primera parada la hicimos en Bardolino, no nos costó mucho aparcar (pagando claro) y dimos un paseo a orillas del lago. 


La única foto que tenemos de Bardolino
Al salir de Bardolino, nos compramos unos sandwiches en un super y antes de llegar a Sirmione, nos paramos a comer en plan pic-nic.

Sirmione bien merece una visita en condiciones, se caracteriza por como se adentra su casco antiguo formando como una península en el propio Lago di Garda, donde destaca el castillo medieval, punto de unión entre tierra firma y el casco antiguo. 

Desde donde comimos pudimos ver como Sirmione le ganaba terreno al lago, pero no fuimos a visitarlo. 
Nos habían comentado que para aparcar era complicado, y teníamos que llegar hasta el aeropuerto de Milan, no podíamos encantarnos demasiado. Así que pensamos dejar la ruta por el Laga di Garda para otra ocasión... 

Y hasta aquí nuestra escapada a Verona... arrivedercii!!!



domingo, 17 de abril de 2016

DIA 2. UN DÍA POR VERONA

9 de Mayo de 2015

Después de un buen almuerzo en el hotel, salimos a las calles de Verona un poco más organizados que ayer, y es que, un fin de semana en Verona, puedes disfrutarlo sin estrés.


Nos dirigimos hacia la Fortaleza del Castelvecchio, que junto con el Ponte del Castelo vigilan la ciudad, con sus torreones de piedra del siglo XIV.  








Después de pasear de una banda a otra del río Adigio, seguimos nuestro recorrido hacia la puerta romana que daba acceso a la ciudad, Porta Borsari. Desde donde sale otra calle comercial repleta de gente, pero nosotros optamos por coger la paralela para ir directos al Duomo.

De camino, nos encontramos con Chiesa St. Eufrasia, una iglesia del siglo XI - XII su fachada no nos llamó mucho la atención, pero aun así entramos, y nos sorprendió. 



Después de un agradable paseo por las calles de Verona, llegamos a la Catedral (entrada: 2,5 eur.). 



Visitamos su interior, en el que predomina sobretodo el mármol rosa. 




Al salir, buscamos el pasillo que nos llevase al Claustro de los Cánonigos. Aquí, hicimos un parón, y nos estuvimos un buen rato descansando y disfrutando de la tranquilidad del clauStro. 





Nos pusimos de nuevo en marcha para ir hasta el Castelo San Pietro, que está al otro lado del río. Nada más cruzar el Ponte Pietra, hayuna calle enfrente que nos lleva hasta arriba, además no hay duda, por que el nombre de la calle ya lo dice todo "Scalone de St. Pietro". 


Hay que subir unos pocos escalones para llegar al primer mirador, y obtener estas vistas:



Y luego otro pequeño tramo más de escalones y ya llegamos al más alto.


Las vistas desde aquí son espectaculares, y prueba de ello es que vemos unos novios haciéndose el reportaje de fotos.

Comimos al cruzar el puente en Coppa Cafe, un sitio muy tranquilo con vistas al castelo. (30 eur)

Antes de llegar al hotel, aprovechamos para pasar por la Casa de Giulietta, no vaya a ser que al final no lA veamos.




Por la tarde salimos en busca de la Basilica de San Zenón, cerca del Castelvecchio, y después de perdernos unas cuantas veces, y en un barrio que nos nos hacía mucha gracia, la encontramos...



Volvemos a la Piazza Bra y picamos alguna cosa, un par de sandwiches y bebida por 13 eur., mientras disfrutamos de las vistas al Arena de Verona. La intención es ir tomar algo después de cenar a la terraza del hotel, desde donde también se ve el Arena, pero con la mala suerte de que empieza lloviznar, y otra vez cuando vamos al hotel, han cerrado la terraza... aargggg! Pues nada, decidimos ir a la Piazza delle Erbe, en la que por cierto, las terrazas están aborratadas de gente, pero vemos una mesa libre, y allí nos tomamos un Apperol (lo que tomaban la mayoría de los veroneses) y un moscato. Y así es como acabamos nuestro segundo día en Verona.




domingo, 13 de marzo de 2016

DIA 1. PIAZZAS DE VERONA

8 de Mayo de 2015


Esta vez no teníamos que pegarnos el madrugón para coger un vuelo. Nuestro avión con destino: Verona, salía a las 12.20h, aunque acabamos saliendo con media hora de retraso.  

Llegamos al aeropuerto de Verona sobre las 14h. Y para llegar hasta el centro de la ciudad cogimos el aerobus (6 eur. solo ida) hasta la estación Porta Nuova, la estación principal de Verona. Y ya desde allí enlazamos con otro bus de línea, con el mismo billete del aerobus teníamos hasta 75 minutos para usarlo en otro transporte de la red, y así nos acercamos hasta donde teníamos el hotel. 

Llegamos al hotel, dejamos las maletas y vamos a comer- Por la hora que era, no nos complicamos mucho, y comimos en la Piazza Bra, enfrente del Arena por 35,75 eur.

La Arena de Verona está considerado como el segundo anfiteatro más importante tras el Coliseo Romano. Este anfiteatro es de la época del emperador Augusto y tenía una capacidad de 25.000 espectadores. Hoy en día, es el mejor escenario para disfrutar de alguno de los conciertos que se celebran en él. 







Con la calor que hacía para las fechas en las que estábamos, nos fuimos a dar una vuelta por Via Giuseppe Mazzini, la shopping street de Verona con tiendas como Gucci, LiuJo, Zara... En pocos minutos llegamos hasta la Piazza delle Erbe, una de las plazas más concurridas de la ciudad, flanqueada por unos preciosos edificios medievales, entre ellos la Torre de Lamberti, con sus 84 metros de altura, y a la que se puede subir (nosotros no lo hicimos) por 6 euros para disfrutar de las vistas de Verona.



  
El calor que hacía nos dejó K.O. y volvimos al hotel a descansar un rato, por una calle paralela a Via G.Mazzini. La verdad que en Verona todas las calles son un encanto.

Retomamos nuestro paseo sobre las 19h, nos compramos un helado y volvemos a Via Mazzini, hasta la casa de Guilietta, con la mala suerte que la acababan de cerrar. Volvimos a pasar por la Piazza delle Erbe, para coger una calle que nos llevase al río, desde donde identificamos al otro lado del río el Castel di Sant Pietro. Nos entraron ganas de cenar en alguno de aquellos restaurantes a orillas del río, pero era un poco pronto para cenar. 


Así que caminamos hasta el Ponte di Pietra, Verona es una ciudad pequeña y muy cómoda de visitar, y aunque parezca que una cosa está lejos de la otra es simplemente un agradable paseo. De camino, nos empezó a llover, con el día tan bueno que había hecho... y nosotros sin paraguas... Ahora sí que llegó la hora de buscar un sitio donde resguardarnos de la lluvia y cenar. Y acabamos en la Piazza dei Signori, una bonita plaza tranquila, a la que se accede desde la bulliciosa Piazza delle Erbe. Cenamos en Impero Pizzeria, por 35 eur.


Volvimos al hotel pasando de nuevo por el Arena de Verona, total... lo tenemos al lado!   

domingo, 14 de febrero de 2016

DIA 3. ROMA: CIUDAD DEL VATICANO

2 de Enero de 2015

Último día en Roma, y nos hemos reservado uno de los iconos más emblemáticos de esta escapada: La Ciudad del Vaticano. 

Nos levantamos temprano, con la precaución de estar pronto en la puerta para encontrarnos lo menos posible de cola, pero estar allí a las 9h no es suficiente para librarte de la cola. Ya había mucha gente, auque había mucha más cuando salimos, y tengo que decir que nosotros ya hicimos 1 hora de cola aprox. 

Unos metros antes de llegar, nos empiezan a ofrecer tours guiados por el Vaticano, y librarte de la cola, previo pago de unos 40 euros. Nosotros desestimamos las ofertas, optamos por hacer la visita gratuita, y dependiendo de como viéramos la cola para subir a la cúpula así haríamos. 



Basílica de San Pedro

Después de una hora de cola, pasamos el control y entramos a la Basílica de San Pedro, resulta un poco raro pensar que estás en otro país... Al entrar ya vemos que la cola para subir a la cúpula sería de otra hora por lo menos, así que decidimos que ya habíamos tenido suficiente con una... Tendremos que esperar a volver para ver las vistas desde la cúpula, y por supuesto la Fontana di Trevi, que también nos ha quedado pendiente... :(

Por fin entrábamos a la Iglesia más grande del mundo, con la cúpula más alta del mundo, y nada más entrar a la Basílica de San Pedro nos encontramos con la Piedad, de Miguel Ángel a nuestra derecha. Esta era la primera de las muchas esculturas que vimos durante nuestra visita a la Basílica. 

Una de las cosas que más nos llamó la atención, a parte de la gran cúpula (que ya contábamos con ello) fue la Cátedra de San Pedro, una gran silla de bronce sostenida por cuatro Padres de la Iglesia, iluminada por la vidrieracon una paloma, que simboliza el Espíritu Santo.


Cátedra de San Pedro
Después de pasar un buen rato recorriendo la Basilica, decidimos salir de nuevo, y ahora sí que la Plaza de San Pedro estaba a reventar, y la cola para entrar era bastante más larga que la que habíamos hecho nosotros.

Plaza de San Pedro
Y así nos despedimos de Roma, porque poco más pudimos hacer por la mañana, nuestro vuelo salía a media tarde, así que buscamos un sitio para comer nuestra última pizza en Roma, cerca del hotel, para luego, empezar nuestro viaje de vuelta al aeropuerto. 

Arrivederci Roma!

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